Me cansé, me cansé de ser un mediocre, un hipócrita y un mentiroso. ¿Has dicho no puedo, sabiendo que sí?, ¿has fingido y disfrutado ser alguien que no eres?¿has engañado a tus amigos más queridos?¿has traicionado a tu propio yo?...yo sí.
Mentí, mentí muchas a veces, mentí a todos, familia, hermanos, padres, amigos, a todos. Comenzé a correr a toda velocidad a un profundo pozo, del que creí nunca podría salir, comencé a olvidar lo que es llorar, lo que es reir, sin fingir. Comencé a olvidar quien era, comencé a dejar de ser. Tal vez fue la edad, querer experimentar, querer "vivir", querer ser alguien que no soy.
Poco a poco, regreso a tener identidad, una identidad que no había entendido y lo dificil no es entenderla, sino serla. Ser alguien diferente a los demás, no apático, no briago, no flojo. Saber que nací para ser triunfador, que soy campeón, que antés de nacer ya era campeón entre millones, que logre vencer a más de 10 millones de espermatozoides, como tú, para venir a este mundo, que lo unico que me limita es mi voluntad.
Saber que soy quien soy, y que tengo la oportunidad de volver a vivir como se debe, me hace realmente cumplido, Dios me libró de enredarme en mis mentiras y de perder a mis amigos, pero si los tengo que perder, para ser quien debo ser y no quien pretendo ser, entonces, los sacrifico, con dolor, pero con convicción.
Quiero a Dios, quiero mi vida, quiero mi familia y quiero a mis amigos, porque cuando yo no tengo máscaras, puedo ver las máscaras de los demás, porque cuando soy quien soy, soy El León de Dios.
viernes, 18 de septiembre de 2009
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