el sol traspasa mis párpados,
cuando se levanta antes que yo,
y no hay ayer, ni hay mañana
es solo hoy el día de mi batalla.
tal vez haga frío y llueva,
o quizas el sol queme intenso
no hay temor a lo que venga
porque todo es un incienso.
y si de temor se trata,
el pánico temblara tras mi llegada
el miedo querra acostarme en una cama
pero mía será cada batalla
porque mi peor enemigo
fue una vez mi gran amigo,
en el espejo yo lo miro,
en mi poder esta el dominio.
viernes, 26 de marzo de 2010
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