Cuando la luz del día, a caminado hacia su rumbo occidental. De pronto al despertar entre las tinieblas busco una luz que alumbre mi andar, me asalta el recuerdo de la soledad, y el espanto de una extraña compañía.
Mirar atrás, es cada vez un reto más temerario. Mientras bajo las escaleras rumbo al baño, la sensación de un ser buscando hacerme daño se apodera de mis piernas, congelando así mis pasos. El frio excede lo normal y comprencible de aquella época del año.
Cuando entro al baño alguien se oculta en la regadera, mi corazón palpita como ya no queriendo, el aire se me escapa de este cuerpo, voltear es masoquismo de terror. Dios ha entregado mi sueño a aquel espanto nocturno, que me quiere hacer dudar, pero, que enciende más mi fé. No hay salida, no hay escape, el miedo me abate, ahoga mi coraje, todo muere lentamente en mí, menos el espíritu, menos la fé, menos ese dios que Dios ha hecho de mí.
Mi cuerpo siente estar rodeado de mil duendes, burlandose de mí. Abrir los ojos, prender la luz, sería un castigo a la vista, con imagenes de seres demoniacos, buscan doblegar mis piernas, debo permanecer parado, ya la noche se despide de esta parte de la tierra, y el terror que aquella vez sentí, como de seres llevandome a la muerte, de murcielagos rodeandome y golpeando, las cosas moviendose de lugar, las risas, las tentaciones, los retos; todo eso que asfixiaba mi garganta y engarrotaba mis dedos, esta viniendo a mi mientras escribo este texto, las lágrimas quieren venir y sigo en la lucha por terminar de escribir. Jalan mi ropa no hay fuerza humana capaz de vencerlos, mis miedos todos conspiran contra mi, esa noche fue tan larga, espero que esta no sea así.
Si acaso tu crees en Dios, debes saber que también ay un diablo.
domingo, 27 de septiembre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
¿Por qué me gusta tanto?
Ella me ha gustado hace tanto, tan fresca, tan clara.
La miré de lejos hace tantos años, tan añoros, tan distantes.
¡Oh, pero, nunca supe porque me gustaba tanto!
Hoy estoy tan cerca de ella, nos fusionamos, nos abrazamos,
comienzo a entender porque la quiero tanto, cual es su encanto.
¡Me gusta más desde que sé porque tan tanto!
Me gusta porque me esfuerza, salva la vida, mata la muerte.
Por todo esto, la natación me encanta tanto.
La miré de lejos hace tantos años, tan añoros, tan distantes.
¡Oh, pero, nunca supe porque me gustaba tanto!
Hoy estoy tan cerca de ella, nos fusionamos, nos abrazamos,
comienzo a entender porque la quiero tanto, cual es su encanto.
¡Me gusta más desde que sé porque tan tanto!
Me gusta porque me esfuerza, salva la vida, mata la muerte.
Por todo esto, la natación me encanta tanto.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Soy de Dios
Me cansé, me cansé de ser un mediocre, un hipócrita y un mentiroso. ¿Has dicho no puedo, sabiendo que sí?, ¿has fingido y disfrutado ser alguien que no eres?¿has engañado a tus amigos más queridos?¿has traicionado a tu propio yo?...yo sí.
Mentí, mentí muchas a veces, mentí a todos, familia, hermanos, padres, amigos, a todos. Comenzé a correr a toda velocidad a un profundo pozo, del que creí nunca podría salir, comencé a olvidar lo que es llorar, lo que es reir, sin fingir. Comencé a olvidar quien era, comencé a dejar de ser. Tal vez fue la edad, querer experimentar, querer "vivir", querer ser alguien que no soy.
Poco a poco, regreso a tener identidad, una identidad que no había entendido y lo dificil no es entenderla, sino serla. Ser alguien diferente a los demás, no apático, no briago, no flojo. Saber que nací para ser triunfador, que soy campeón, que antés de nacer ya era campeón entre millones, que logre vencer a más de 10 millones de espermatozoides, como tú, para venir a este mundo, que lo unico que me limita es mi voluntad.
Saber que soy quien soy, y que tengo la oportunidad de volver a vivir como se debe, me hace realmente cumplido, Dios me libró de enredarme en mis mentiras y de perder a mis amigos, pero si los tengo que perder, para ser quien debo ser y no quien pretendo ser, entonces, los sacrifico, con dolor, pero con convicción.
Quiero a Dios, quiero mi vida, quiero mi familia y quiero a mis amigos, porque cuando yo no tengo máscaras, puedo ver las máscaras de los demás, porque cuando soy quien soy, soy El León de Dios.
Mentí, mentí muchas a veces, mentí a todos, familia, hermanos, padres, amigos, a todos. Comenzé a correr a toda velocidad a un profundo pozo, del que creí nunca podría salir, comencé a olvidar lo que es llorar, lo que es reir, sin fingir. Comencé a olvidar quien era, comencé a dejar de ser. Tal vez fue la edad, querer experimentar, querer "vivir", querer ser alguien que no soy.
Poco a poco, regreso a tener identidad, una identidad que no había entendido y lo dificil no es entenderla, sino serla. Ser alguien diferente a los demás, no apático, no briago, no flojo. Saber que nací para ser triunfador, que soy campeón, que antés de nacer ya era campeón entre millones, que logre vencer a más de 10 millones de espermatozoides, como tú, para venir a este mundo, que lo unico que me limita es mi voluntad.
Saber que soy quien soy, y que tengo la oportunidad de volver a vivir como se debe, me hace realmente cumplido, Dios me libró de enredarme en mis mentiras y de perder a mis amigos, pero si los tengo que perder, para ser quien debo ser y no quien pretendo ser, entonces, los sacrifico, con dolor, pero con convicción.
Quiero a Dios, quiero mi vida, quiero mi familia y quiero a mis amigos, porque cuando yo no tengo máscaras, puedo ver las máscaras de los demás, porque cuando soy quien soy, soy El León de Dios.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
UNA GRAN AMIGA
He tratado de recordar como nos conocimos, y se me ha dificultado. Tal vez fue como conocer a una compañera más de mi primer grupo en la Voca, o me le acerque esperando que me pasara una tarea, mmm tal vez, sea posible que me acerqué a platicar con ella, sólo porque me gustó, jeje.
Pero, comenzó a correr el tiempo, nuestras amistades diferían, pero, nuestra amistad mutua era cada vez más cercana. Ella era diferente a todas las compañeras que había tenido, tal vez un poco voluble en un principio, como todas, pero, bien centrada en su realidad. Ella me hacía enojar si actuaba mal y me ponía muy contento si hacía bien sus deberes; algo, que con mis otras compañeras definitivamente, jamás me había importado.
A veces tuvimos malos entendidos, a veces eran cosas bien entendidas, pero que simplemente no nos parecían entre nosotros. Nos molestamos varias veces, pero no continuas. Otras ocasiones sabíamos que habíamos hecho algo que no le agradaría al otro, y simplemente nos dejabamos de hablar un tiempo, nos saludabamos y todo, pero nos dabamos cuenta que nos escondíamos algo. A veces, ella me desesperaba, es que entender a una mujer es como pensar con el corazón: que siempre anda cambiando de opinión, no es una discriminación ni un machismo, es simplemente que somos naturalezas diferentes.
En ocasiones, la llegue a ofender, unas veces de frente y otras peores a sus espaldas, más cuando se cambió de turno, a veces pienso que yo también la hubiera cansado, pero detrás de todas esas criticas (que desafortunadamente se enteró de ellas), estaba la cruda realidad; que ella no estaba, que se había ido, no de la escuela, pero si de turno, que la extrañaba, que tenía una hemorragía interna de lágrimas a causa de su partida después de algunos semestres juntos.
Hemos librado nuestras batallas individuales, las hemos ganado. Y hemos brincado, quebrado y pasado por alto mil obsatáculos, que han querido destrozar nuestra amistad.
A veces llegue a confundir esta amistad, con amor, y pienso que a veces ella también, pero, el miedo que le tengo al amor siendo tan joven e insensato (como aun lo soy), nos hizo olvidar esas ideas y retomar lo bello de nuestra amistad.
Ella sabe que la quiero y yo sé que ella me quiere, somos grandes amigos, mi nombre es Oto, su nombre es Luz.
Pero, comenzó a correr el tiempo, nuestras amistades diferían, pero, nuestra amistad mutua era cada vez más cercana. Ella era diferente a todas las compañeras que había tenido, tal vez un poco voluble en un principio, como todas, pero, bien centrada en su realidad. Ella me hacía enojar si actuaba mal y me ponía muy contento si hacía bien sus deberes; algo, que con mis otras compañeras definitivamente, jamás me había importado.
A veces tuvimos malos entendidos, a veces eran cosas bien entendidas, pero que simplemente no nos parecían entre nosotros. Nos molestamos varias veces, pero no continuas. Otras ocasiones sabíamos que habíamos hecho algo que no le agradaría al otro, y simplemente nos dejabamos de hablar un tiempo, nos saludabamos y todo, pero nos dabamos cuenta que nos escondíamos algo. A veces, ella me desesperaba, es que entender a una mujer es como pensar con el corazón: que siempre anda cambiando de opinión, no es una discriminación ni un machismo, es simplemente que somos naturalezas diferentes.
En ocasiones, la llegue a ofender, unas veces de frente y otras peores a sus espaldas, más cuando se cambió de turno, a veces pienso que yo también la hubiera cansado, pero detrás de todas esas criticas (que desafortunadamente se enteró de ellas), estaba la cruda realidad; que ella no estaba, que se había ido, no de la escuela, pero si de turno, que la extrañaba, que tenía una hemorragía interna de lágrimas a causa de su partida después de algunos semestres juntos.
Hemos librado nuestras batallas individuales, las hemos ganado. Y hemos brincado, quebrado y pasado por alto mil obsatáculos, que han querido destrozar nuestra amistad.
A veces llegue a confundir esta amistad, con amor, y pienso que a veces ella también, pero, el miedo que le tengo al amor siendo tan joven e insensato (como aun lo soy), nos hizo olvidar esas ideas y retomar lo bello de nuestra amistad.
Ella sabe que la quiero y yo sé que ella me quiere, somos grandes amigos, mi nombre es Oto, su nombre es Luz.
domingo, 13 de septiembre de 2009
EN LOS ÚLTIMOS TIEMPOS
La vida se aproxima a la caída
La sigilosa muerte se anuncia a mi ventana
Cada día se aproxima su llegada
Sabré que mi estancia aquí nunca fue vana.
No pasé como un zombi caminante,
Fui como un dios con meta eterna
Derribe cada obstáculo que me dio afrenta
Mi cuerpo se movió por convicción y no por fuerza,
La razón de mi mente terrenal
Llegó a morir para alcanzar lo imposible,
Y aunque pareciera el paso mortal
Cada sueño fue tornado tangible
El valor que Dios me dio,
Jamás alguien me lo quitó.
Es cierto que hubo llanto,
Que existió la corrección
mas nunca cesó el canto
siempre hubo canción.
sé que me llegará el día,
en que el mañana ya no exista,
que no me venció la afrenta
que nunca jamás me rendí
lucharé no por una creencia,
daré la vida misma
por la verdad que nos sustenta
muere tontamente
quien defiende lo que piensa.
En los últimos tiempos,
Habrá un grito de victoria,
Aunque me rodeen lamentos
pareciendo triste la historia.
en los últimos tiempos de mi vida
cuando me rodee el dolor
sabré que Él siempre me cuida
que Dios me enseñó el amor.
Cerraré mis ojos,
sonreirá mi cuerpo,
porque en el Cielo,
me esperan días gloriosos.
La sigilosa muerte se anuncia a mi ventana
Cada día se aproxima su llegada
Sabré que mi estancia aquí nunca fue vana.
No pasé como un zombi caminante,
Fui como un dios con meta eterna
Derribe cada obstáculo que me dio afrenta
Mi cuerpo se movió por convicción y no por fuerza,
La razón de mi mente terrenal
Llegó a morir para alcanzar lo imposible,
Y aunque pareciera el paso mortal
Cada sueño fue tornado tangible
El valor que Dios me dio,
Jamás alguien me lo quitó.
Es cierto que hubo llanto,
Que existió la corrección
mas nunca cesó el canto
siempre hubo canción.
sé que me llegará el día,
en que el mañana ya no exista,
que no me venció la afrenta
que nunca jamás me rendí
lucharé no por una creencia,
daré la vida misma
por la verdad que nos sustenta
muere tontamente
quien defiende lo que piensa.
En los últimos tiempos,
Habrá un grito de victoria,
Aunque me rodeen lamentos
pareciendo triste la historia.
en los últimos tiempos de mi vida
cuando me rodee el dolor
sabré que Él siempre me cuida
que Dios me enseñó el amor.
Cerraré mis ojos,
sonreirá mi cuerpo,
porque en el Cielo,
me esperan días gloriosos.
En la nieve
Recorre el frio nuestros cuerpos
y tus manos mis brazos
patinando sobre el hielo
estamos juntos en desvelo
me abrazo a ti en hielo
deseando que sea verdad
que esquiamos bajo el cielo
quiero que sea realidad
tu confías en mi
para no resbalar
y yo feliz contigo
no creo fracasar
esquiando de la mano
bailando al mismo paso
el cielo esta nocturno
nos damos un abrazo
y se va la luna y sus estrellas
y el cielo toma el violeta
tu te encuentras tan lejos
donde no lograre mi meta
para dejarme entre tormentas
el hielo se fue de mi mente
para congelar mi corazón
para volver a la razón
y olvidarte nuevamente
y cada que cierro mis ojos
el piso esta blanco
y el cielo estrellado
besando tus labios rojos
y sueño feliz ese sueño
sabiendo que nunca será
que solo esta mientras duermo
pero nunca será realidad
y el hielo baja a mi alma
a mi corazón congelar
como bajan del cielo las nubes
para volver a la mar.
y tus manos mis brazos
patinando sobre el hielo
estamos juntos en desvelo
me abrazo a ti en hielo
deseando que sea verdad
que esquiamos bajo el cielo
quiero que sea realidad
tu confías en mi
para no resbalar
y yo feliz contigo
no creo fracasar
esquiando de la mano
bailando al mismo paso
el cielo esta nocturno
nos damos un abrazo
y se va la luna y sus estrellas
y el cielo toma el violeta
tu te encuentras tan lejos
donde no lograre mi meta
para dejarme entre tormentas
el hielo se fue de mi mente
para congelar mi corazón
para volver a la razón
y olvidarte nuevamente
y cada que cierro mis ojos
el piso esta blanco
y el cielo estrellado
besando tus labios rojos
y sueño feliz ese sueño
sabiendo que nunca será
que solo esta mientras duermo
pero nunca será realidad
y el hielo baja a mi alma
a mi corazón congelar
como bajan del cielo las nubes
para volver a la mar.
El culpable que me ama
No puedo escribirte lo que siento
me parece ser muy tarde.
Solo veinticuatro horas pasaron
y ya que te quiero
ya decidido a decirte
decirte que te anhelo
cuando te anhelo con deseo
Ya para abrazarte,
como un hielo te derrites y te vas
juego y te digo traidora
y tu también juegas conmigo
El dolor en el abdomen
me siguió toda esa noche
te lo iba a decir y estaba seguro
y justo en el día se nos interpone un muro
un muro al que llamas novio
Por ti ya no llore
pero en verdad que te he querido
el aire ya no quería entrar por mi nariz
y mis lágrimas deseaban brotar
yo voy a ti con sonrisas y alegria
pero mi corazón se quiebra
no me hables cuando estás en sus manos
no sonrias con la tristeza que tengo
¿por qué prendes mi coraje?
Justo el día para pedirte ya tienes
Y sé quien es el culpable
Se que no es tu novio
El culpable es Dios que me ama
Es Dios cuando me dice
Que si estos problemas me causas
Ahora que no somos algo
No quiero imaginar el día
En el que le hables a otro
Cuando estás entre mis brazos
Ya no aspiro a más
Solo a desahogarme
Esta la batalla la he perdido
Porque Dios lo ha decido
me parece ser muy tarde.
Solo veinticuatro horas pasaron
y ya que te quiero
ya decidido a decirte
decirte que te anhelo
cuando te anhelo con deseo
Ya para abrazarte,
como un hielo te derrites y te vas
juego y te digo traidora
y tu también juegas conmigo
El dolor en el abdomen
me siguió toda esa noche
te lo iba a decir y estaba seguro
y justo en el día se nos interpone un muro
un muro al que llamas novio
Por ti ya no llore
pero en verdad que te he querido
el aire ya no quería entrar por mi nariz
y mis lágrimas deseaban brotar
yo voy a ti con sonrisas y alegria
pero mi corazón se quiebra
no me hables cuando estás en sus manos
no sonrias con la tristeza que tengo
¿por qué prendes mi coraje?
Justo el día para pedirte ya tienes
Y sé quien es el culpable
Se que no es tu novio
El culpable es Dios que me ama
Es Dios cuando me dice
Que si estos problemas me causas
Ahora que no somos algo
No quiero imaginar el día
En el que le hables a otro
Cuando estás entre mis brazos
Ya no aspiro a más
Solo a desahogarme
Esta la batalla la he perdido
Porque Dios lo ha decido
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